La Dirección Nacional de la Patrulla Caminera publicó esta semana un mensaje en sus redes sociales explicando el propósito de los controles documentales en rutas nacionales, pero la respuesta ciudadana fue abrumadoramente negativa. Más de un centenar de comentarios calificaron los operativos como un mero «afán recaudatorio» orientado a multar y cobrar sobornos. El episodio expone la profunda desconfianza que arrastra la institución entre los automovilistas paraguayos.
La Dirección Nacional de la Patrulla Caminera publicó esta semana en su cuenta de Facebook un texto informativo en el que justificó los controles de documentación en rutas como una herramienta para «proteger vidas», explicando que verificar licencias de conducir, habilitaciones vehiculares y cédulas verdes permite comprobar que los conductores están legalmente habilitados y que los vehículos pueden circular con un responsable plenamente identificado. La institución, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, aseguró que «los controles preventivos no buscan complicar tu viaje» y que su objetivo es reducir la circulación de personas sin licencia y vehículos irregulares que pueden terminar en tragedia.
Sin embargo, la respuesta ciudadana distó de ser receptiva. Más de un centenar de comentarios se acumularon en la publicación, la gran mayoría con tono crítico y descalificatorio hacia la institución y sus agentes. «Sería para proteger las vidas de los agentes de la Caminera, pero con las coimas», ironizó un usuario, mientras otro apuntó directamente que lo que les interesa es «recaudar más en negro». Varios internautas exigieron además que, si la institución habla de proteger vidas, las rutas nacionales también deberían estar en buen estado, en referencia al deterioro de numerosas vías del país que representa un riesgo cotidiano para conductores y motociclistas.
El episodio refleja el profundo descrédito que enfrenta la Patrulla Caminera ante la opinión pública, una percepción que contrasta con los argumentos institucionales sobre seguridad vial. Según datos de acceso público, los inspectores y subinspectores de la institución perciben una remuneración mensual de G. 2.943.693, cifra que algunos usuarios utilizaron como argumento adicional en el debate sobre la motivación real de los controles en ruta.











