Mientras el intendente de la ciudad de Presidente Franco, el cuestionado Roque Godoy Jara, despilfarra el dinero municipal para asegurar respaldo político para su esposa, la diputada Roya Torres, el mercado de abasto está totalmente abandonado. El cuestionado jefe comunal reparte zoquetes. La queja es de los arrendatarios y de los propios ciudadanos. Las calles están en una situación calamitosa; hay basura por todos lados.
Lo que debería ser el principal motor comercial y de abastecimiento de la ciudad de Presidente Franco se ha convertido en un monumento al abandono. El Mercado Municipal atraviesa una de sus peores crisis estructurales y sanitarias, desatando la indignación de los arrendatarios que pagan puntualmente sus tasas, y el lamento de los usuarios que deben esquivar la precariedad para hacer sus compras diarias.
SIN AGUA, ENTRE BASURA Y A OSCURAS
La paciencia de los locatarios llegó a su límite. En los últimos meses, el centro de compras ha sufrido severas crisis por la falta de agua potable, obligando a los comerciantes de los sectores de carnicería, comedor y verduras a trabajar «con las manos atadas» y en condiciones que rozan la emergencia sanitaria.
Es una vergüenza. «Nos exigen estar al día con los cánones, pero pasar semanas enteras sin agua es una falta de respeto a nuestra dignidad y a la salud de los clientes», manifestó visiblemente frustrada una de las antiguas mesiteras del lugar.
A la alarmante escasez del líquido vital se le suma la acumulación de basura en los alrededores, debido a las deficiencias en el servicio de recolección, y el peligro latente de los cortes de energía eléctrica que ya han causado millonarias pérdidas en mercaderías perecederas en reiteradas ocasiones.
ESTO SE POSTEO EN LAS REDES SOCIALES
Trabajadores y vecinos levantamos la voz contra la desidia municipal. Desde 2010, este espacio está sumido en el olvido total. ¡Basta de cobrarnos impuestos para dejarnos en la miseria!
¿Qué denunciamos?
Accesos destruidos: El asfalto roto destruye los autos de los clientes.
Peligro sanitario: Baños asquerosos que ponen en riesgo la salud de todos.
Abandono total: Fachadas despintadas, techos rotos y aspecto de predio baldío.
Golpe al bolsillo: Las ventas caen porque el entorno espanta a los turistas.
Cobros indebidos de La Municipalidad cobra la luz de forma arbitraria con medidores propios de la Municipalidad en vez de la ANDE.
LA QUEJA CIUDADANA: UN PELIGRO PARA LA SALUD
Los usuarios del mercado también alzan la voz. Los pasillos lucen deteriorados, la iluminación es deficiente y el ambiente se vuelve insostenible en los días de calor o tras las lluvias. Lo que antes era un punto de encuentro vecinal, hoy es un sitio que muchos prefieren evitar debido al olor nauseabundo de los desechos acumulados y la falta de higiene generalizada.
Los compradores aseguran que da pena ver cómo otras ciudades modernizan sus centros de abastecimiento, mientras que el de Presidente Franco parece atrapado en el tiempo y el descuido.
¿DÓNDE VAN LOS RECURSOS?
La principal interrogante que flota en el ambiente comercial apunta directamente a la administración del intendente Roque Godoy. Tanto los afectados como referentes de la Junta Municipal han cuestionado fuertemente el destino de las recaudaciones genuinas del mercado. La falta de inversión es evidente: las chapas de los techos están rotas, las instalaciones eléctricas son improvisadas y obsoletas, y no existe un plan de contingencia real para los servicios básicos.
Los arrendatarios exigen una intervención urgente, una mesa de diálogo seria y un compromiso real de mejoras estructurales, advirtiendo que, de continuar esta desidia, no descartan tomar medidas de fuerza drásticas. El Mercado Municipal de Presidente Franco agoniza comercialmente, y quienes le dan vida día a día ya no están dispuestos a callar.














