Una banda criminal de más de 20 hombres armados con fusiles, encapuchados y pertrechados con explosivos ejecutó en la madrugada de este martes 16 de junio un audaz y violento asalto múltiple en pleno centro de Santa Rita, detonando los locales del Banco Familiar y el Banco GNB sobre la Ruta PY-06, reduciendo a cuatro policías, desarmando a un suboficial, tomando rehenes en el interior del Banco Ueno Bank y sembrando el terror durante varios minutos antes de darse a la fuga. El hecho, ocurrido aproximadamente a las 02:00 horas, sacude a toda la región y evidencia el accionar de grupos criminales altamente organizados.
Los primeros en ser neutralizados fueron los propios policías. El personal de la Móvil 180 de la Comisaría 18ª, compuesto por el Suboficial Mayor Leonardo Acosta, el Suboficial Mayor Osvaldo González, el Suboficial Ayudante Fernando Ortega y el Suboficial Ayudante Fernando Carmona, quienes daban cobertura de seguridad en la zona, fueron sorprendidos y rodeados por los delincuentes. El suboficial mayor Leonardo Acosta fue reducido y despojado de su arma reglamentaria, mientras que los criminales también se apoderaron de un fusil Galil propiedad de la Policía Nacional. Los otros tres efectivos lograron salir de la patrullera y parapetarse al costado de la ruta, desde donde intercambiaron disparos con los asaltantes.

Con la Policía neutralizada, los criminales actuaron con total impunidad. Utilizando artefactos explosivos, detonaron los locales del Banco Familiar y el Banco GNB, aparentemente apoderándose de dinero en efectivo cuyo monto aún está siendo confirmado. Simultáneamente, otro grupo ingresó al Banco Ueno Bank, donde redujeron a dos funcionarias y al guardia de seguridad, despojándolo de su arma. Según el encargado del banco, aparentemente no lograron sustraer dinero de esta entidad. También ingresaron a la Casa de Cambios Santa Rita, donde fue hallado un artefacto explosivo sin detonar, sin que los delincuentes se llevaran objetos de valor, según sus responsables.
La fuga fue planificada con igual frialdad que el ataque. Los criminales incendiaron dos vehículos, uno en la entrada norte y otro en la entrada sur de la ciudad, bloqueando los accesos, y esparcieron miguelitos por la zona para impedir la persecución policial. Se dictó alerta máxima a través del Sistema de Emergencia Base 3 hacia todas las dependencias de la Dirección de Policía del Alto Paraná, alertándose también a las direcciones de Caazapá, Caaguazú e Itapúa. Personal de Investigaciones y Criminalística fue convocado al lugar, y la Agente Fiscal Abg. Rocío González tomó intervención en el caso.
Lo ocurrido esta madrugada en Santa Rita no es un robo común: es una operación militar criminal. Veinte hombres armados con fusiles y explosivos, vehículos de apoyo, bloqueo de rutas de escape y reducción previa de la Policía. Un nivel de organización, coordinación y armamento que plantea preguntas urgentes sobre la presencia de grupos criminales transnacionales operando con absoluta libertad en el territorio paraguayo.











