ASUNCIÓN. En una operación de inteligencia coordinada, la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) capturó este miércoles en la capital del país a Marcos Panissa, un ciudadano brasileño condenado por uno de los crímenes más atroces registrados en el estado de Paraná, Brasil. El hombre se encontraba prófugo de la justicia desde 1995, tras haber asesinado a su exesposa, Fernanda Estruzani, con 72 puñaladas.
El crimen ocurrió el 6 de agosto de 1989 en la ciudad de Londrina. En aquel entonces, Panissa, de 23 años, confesó haber matado a la joven de 21 años por «celos». Aunque fue condenado en dos juicios sucesivos (1991 y 1992), sus abogados lograron que permaneciera en libertad durante las apelaciones. Sin embargo, en 1995, antes de su tercer juicio, desapareció sin dejar rastro, convirtiéndose en uno de los fugitivos más buscados de la región.
La captura en suelo paraguayo se produce en un momento crítico, ya que la justicia brasileña había advertido que el caso prescribiría en noviembre de 2028. Si Panissa no era hallado antes de esa fecha, quedaría libre de toda carga penal. Tras años de monitoreo, el servicio de inteligencia de la SENAD logró localizarlo en Asunción, frustrando su intento de evadir la condena de más de 20 años de prisión que pesa en su contra.
El caso, que llegó a ser recreado en el famoso programa criminal Linha Direta de la TV Globo, ha generado un fuerte eco en la prensa brasileña hoy. Actualmente, las autoridades locales y del vecino país coordinan los trámites para su extradición inmediata, poniendo fin a más de tres décadas de impunidad.










