La reacción de taxistas y transportistas alternativos ante los recientes controles de la Receita Federal en el Puente de la Amistad deja al descubierto el trasfondo económico que sostiene parte del tránsito fronterizo, con el traslado constante de mercaderías de contrabando, productos sin documentación y hasta medicamentos de alta demanda, como la tirzepatida, cuya circulación irregular aumentó en la zona.
El endurecimiento de las fiscalizaciones por parte del organismo brasileño apunta a responsabilizar también a conductores que trasladan pasajeros con cargas que exceden la cota legal de USD 500 o ingresan sin documentación respaldatoria. La medida generó el rechazo inmediato de gremios del transporte de Ciudad del Este, cuyos representantes amenazaron incluso con cerrar el paso fronterizo si no se revierte la disposición.
Aunque los choferes alegan que solo cumplen la función de traslado y que no pueden revisar el contenido de las cargas, las autoridades brasileñas sostienen que existe reiteración de patrones vinculados al transporte sistemático de mercaderías repetidas, muchas veces con fines comerciales no declarados. En varios procedimientos recientes también se detectaron productos farmacéuticos transportados sin control, entre ellos medicamentos que contienen tirzepatida, utilizados para tratamientos de diabetes y pérdida de peso, convertidos actualmente en uno de los artículos más codiciados del mercado negro.
La tirzepatida, conocida como el “medicamento de moda”, se volvió altamente rentable en esquemas de reventa clandestina debido a su fuerte demanda en Brasil, donde su adquisición regular requiere controles sanitarios y prescripción médica. En Ciudad del Este, su circulación es objeto de recientes incautaciones y fiscalizaciones por parte de autoridades sanitarias.
A esto se suma que el Puente de la Amistad sigue siendo una de las principales rutas utilizadas para el ingreso irregular de mercaderías al Brasil, incluyendo electrónicos, perfumes, cigarrillos, medicamentos y, en algunos casos, sustancias ilícitas ocultas entre cargas legales.
La amenaza de bloqueo anunciada por dirigentes del sector es interpretada por varios actores fronterizos como una forma de presión para mantener un sistema que durante años operó con escasos controles. Mientras tanto, la Receita Federal mantiene los procedimientos y refuerza la vigilancia sobre vehículos paraguayos que cruzan diariamente hacia Foz de Iguazú.











