Amalia del Pilar Agüero, más conocida como “Tamy Agüero”, esposa del concejal rastrero Sebastián Martínez, sigue el libreto de la propaganda nazi que implementa el Clan Prieto (Yo Creo); ahora dice que la denuncia sobre el percance que provocó es parte de un ataque a su esposo; es una persecución política. O sea, los golpes y los daños materiales en el vehículo de la víctima, todo se hizo como parte de una campaña política. Grosera es esta afirmación, pero más grosero es que Tamy quiera que un Juzgado de Faltas Municipal decida el caso, que no haya prestado auxilio, que no se haya sometido al alcotest, y esto le condena. La afectada hizo su descargo.
El posteo que hizo Tamy Agüero en las redes sociales, en lugar de aclarar algo, lo único que confirma es la actitud soberbia que tiene ella junto a su esposo, el corrupto concejal Sebastián Martínez. Sí, el concejal robó la comida de los pobres en plena pandemia y por eso tiene tres imputaciones penales.

Igualmente, el escrito revela que la misma decidió seguir el libreto de la propaganda nazi que implementa el Clan Prieto (Yo Creo), que es mentir y victimizarse. Cuando en realidad ellos son los corruptos.
Todos los golpes que sufrió Natalia Guillen González, quien es la víctima, y el vehículo destruido son parte de una persecución política. Esto ya es un absurdo. En jerga popular, es de sinvergüenzas.
La pareja impresentable, formada por Seba y Tamy, se niegan a reconocer los daños que esta última provocó.
Lo más grave es que la maniobra que la misma hizo es muy llamativa: chocó en forma frontal y debió ser sometida al alcotest. Al no hacerlo, deja la duda y ahora ya es tarde.
También debe explicar por qué omitió auxilio a la víctima.
Natalia Guillen González, la víctima, hizo su descargo en las redes sociales:

Voy a decir en verdad cómo ocurrieron los hechos para que entiendan la gravedad de esta situación, en especial para mí, que fui la afectada.
Estuve manejando en mi carril como corresponde. Esta señora hizo una curva cerrada y vino a chocar por mí de frente. El impacto fue fuerte porque mi auto se descuadró, se reventó el airbag de ambos lados, mi cara fue por el volante y mis brazos y boca con lesiones y, para más, mi cinturón se soltó por completo.
Esta señora, del susto, me dijo: «No te preocupes, me haré cargo de todo, tengo seguro» (cosa que no es verdad). También salió y le dijo a su hija: «¿Por qué me hablaste?» En ese entonces llegan los policías, mi marido y nos vamos a la comisaría.
¿Qué pasa? Llega su marido, este concejal Sebastián, y dijo: Ella tiene todos sus documentos, está en casa; me iré a buscar acá cerca nomás, ¿es? Imagínense, y ella se iba a ir en el km 18 con su hija. Me fui al hospital entonces porque sentía mucho dolor en la boca y brazos, mientras que su marido iba a buscar el documento de esta señora. Al volver del hospital, ni qué tal fue, ¿te faltó algo? Nada de nada de esta señora; lo único que salió fue su marido, este Sebastián, a decir… Bueno, vamos a labrar el acta de faltas. Me quedé muda y es ahí donde mi marido sale y le dice: ¿Cómo así?

No vamos a llegar a un arreglo para que se solucione, siendo que mi señora fue la más afectada; mira cómo quedó su brazo, boca y el auto. Le mostró el auto y este señor pensó que era solo la parte de afuera, donde está la señora Tamy, lo que muestra en la foto que ella tiene, pero al abrir el auto mi marido y mostrarle a este señor, se asusta por lo que parece y peor exige para que le haga los apuntes del juzgado de faltas, que vamos a llamar a la gente del PMT y así. Yo no sé si se asustó al ver que mi auto es nuevo y el impacto que tuvo, o por los gastos; por eso no quiso hacerse cargo en el momento.
Y es una lástima porque lo mucho que me sacrifico todos los días para seguir pagando y tener algo bueno, y una persona así viene y hace esto (capaz no sabe dirigir, se distrajo o le habló su hija, qué sé yo), pero ella debería ser responsable y humana y resolver en el momento.
En fin, no se puso en mis zapatos ni pensó en qué situación estaré los días sin mi elemento de trabajo. Yo llevé en Garden; se hizo el presupuesto total más los gastos de mano de obra; tengo todo, cosa que ella ni se atrevió a escribirme a mí y decirme. Mira, ¿tengo yo mi chapista o puedo yo verte? Nada, no, ella solo le escribía a mi hermana, y si me
Fijaron la conciliación para el 23 de abril; imagínense, más de un mes. Gente, yo trabajo todos los días y ahora, por su culpa, tengo que estar pagando Bolt y gastando un dinero del que ella no tiene ni la mínima idea de lo sacrificado que es.

Otra cosa, mi abogado le llamó para un arreglo; pedí 20 millones y después de días respondieron que 10 millones nomás me van a dar porque yo tuve la culpa, dice.
En la 2.ª tentativa, mi abogado, queriendo conversar con ellos, ya no respondió porque le dije 15 millones y yo veo el resto y ni aun respondieron.
Por eso estoy apelando a todo esto porque es muy injusto que esta gente quiera tapar las cosas con un solo dedo. Esta señora se quiere hacer la víctima después de que ella fue la que me perjudicó a mí en lo material, mentalmente y económicamente por falta de su irresponsabilidad en el volante.









