El presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, buscó aplazar la cúpula del Mercosur por un mes y así atrasar el paso de la presidencia pro tempore del bloque a Paraguay. Lula no quería que Paraguay, o el presidente paraguayo Santiago Peña, sea quien firme el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Y es justamente esto lo que va a pasar esta semana en Asunción, que ya fue escenario del nacimiento del bloque regional; ahora será de la alianza comercial entre el bloque sudamericano y el viejo continente.
Varios medios de prensa de prestigio del Brasil dan destaque al hecho de que supuestamente Brasil hizo todo el trabajo y ahora será Paraguay el que se luzca con la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE.

El presidente brasileño quiso evitar esto. Había planeado atrasar la cúpula del Mercosur, pero ante la negatividad de Paraguay y Argentina, se tuvo que realizar en diciembre pasado en Foz de Yguazú.
Lula había dicho que ellos fueron quienes impulsaron diplomáticamente el acuerdo, y que querían que el Brasil tenga la presidencia del bloque y que sea el mandatario brasileño quien firme el acuerdo.
Pero es Paraguay y es Santiago Peña, quien va a firmar el acuerdo con los europeos, y esto no le gusta a los brasileños.
La idea de Lula era que el acuerdo se firme bajo su presidencia del Mercosur en territorio brasileño.
Paraguay, en su carácter de presidente pro tempore del MERCOSUR, recibió la comunicación oficial de la Unión Europea de la aprobación del acuerdo de asociación con el bloque sudamericano, tras más de 25 años de negociaciones.
LA FIRMA
La firma del acuerdo está prevista para el sábado 17 de enero, en Asunción, Paraguay, con la presencia de los ministros de Relaciones Exteriores de los Estados Partes del MERCOSUR y el representante de la Comisión Europea.
Este acuerdo constituye un hito en el relacionamiento externo del Mercosur al tratarse del entendimiento más relevante alcanzado por el bloque en términos de acceso a mercado, destacó el canciller de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, en ejercicio de la presidencia pro tempore del MERCOSUR, en una conferencia de prensa.
La asociación estratégica entre el MERCOSUR y la Unión Europea implica la integración de un mercado de 800 millones de habitantes, con un PIB conjunto equivalente a una cuarta parte del PIB mundial y una corriente comercial total que asciende a aproximadamente 100.000 millones de dólares.
Los vínculos económicos y comerciales se verán fortalecidos con el aumento de las exportaciones a la Unión Europea, así como la creación de un ambiente propicio para la atracción de inversiones, que impactará positivamente en el desarrollo socioeconómico de los países integrantes de ambos bloques.











