En la Unidad de Salud de la Familia Los Laureles, en el km 24 de Minga Guazú, una adolescente de 15 años volvió a sentirse segura tras someterse a una cirugía estética correctiva de polidactilia, condición con la que nació y que le había generado momentos difíciles en la escuela.
La joven llegó acompañada de su madre con la esperanza de encontrar una solución. La presencia de un sexto dedo en una de sus manos no solo era una característica física, sino también motivo de burlas y situaciones de bullying que afectaban su autoestima. Tras la evaluación médica, el doctor Diego Franco realizó la intervención para retirar el dedo adicional y mejorar la apariencia de su mano.
El médico expresó que más allá del acto quirúrgico, lo más valioso fue poder devolverle la confianza y contribuir a una mejor calidad de vida. “Verla sonreír nuevamente es la mayor satisfacción”, manifestó.
El procedimiento fue posible gracias al trabajo conjunto del equipo de salud integrado por el Dr. Diego Franco, la técnica en enfermería Nancy Blanco y el personal de apoyo Sady Candia, quienes acompañaron el proceso con calidez y profesionalismo.
Desde el servicio de salud destacaron la importancia de escuchar y acompañar a los adolescentes, recordándoles que no los define su apariencia y que pedir ayuda siempre es un paso valiente hacia una vida más plena.











