Las dovelas que conforman el tablero del Puente de la Bioceánica, que unirá a las ciudades de Carmelo Peralta y Porto Murtinho (Brasil), están a solo 118 metros de unirse en su tramo central. Así informó el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), encargado de ejecutar la obra financiada por ITAIPU.
Actualmente, los trabajos avanzan de manera sostenida y dentro de los plazos técnicos previstos. La cartera estatal confirmó igualmente la conclusión del hormigonado de la Dovela 13 en el lado paraguayo, mientras que en territorio brasileño ya se completó la Dovela 15, lo que acerca significativamente el cierre del tramo central del puente.
La estructura apunta a consolidarse como un eje estratégico del Corredor Bioceánico. Con una extensión total de 1.300 metros sobre el río Paraguay, el puente contará con dos carriles de circulación. Además, a fin de acompañar el desarrollo urbano y flujo logístico de la zona, el proyecto incluye una avenida de acceso, un parque lineal y un puerto de embarque para embarcaciones pequeñas.
Según técnicos de la Superintendencia de Obras y Desarrollo, dependiente de la Dirección de Coordinación de la Binacional, la unión física del puente está programada para finales de mayo o principios de junio. Posteriormente, se continuará con los trabajos de terminación, que incluyen detalles estructurales, señalizaciones y la planificación de la prueba de carga correspondiente, paso fundamental antes de su habilitación definitiva.
La obra del acceso al puente contempla 3,8 kilómetros de conexión, con pavimentación asfáltica desde la cabecera del puente hasta la Ruta PY15, en la cual ya se iniciaron las primeras intervenciones. La semana pasada comenzaron las tareas de refulado y movimiento de suelo como parte de la consolidación del acceso al puente.
Estas obras forman parte de un proyecto integral financiado en su totalidad por la Margen Derecha de ITAIPU. Entre ellos se destaca la reconstrucción de la avenida de acceso a Carmelo Peralta.
Con estos avances, el Puente de la Bioceánica se perfila como un motor de integración territorial y desarrollo económico, lo que fortalecerá la conexión de Paraguay con los puertos del Atlántico y del Pacífico. Además, posicionará a la región como un punto estratégico del comercio internacional.










