Con el inicio del año lectivo, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, a través de la Dirección General de Promoción de la Salud y en el marco de la estrategia Escuela Saludable, recuerda a las familias la importancia de realizar la inspección médica obligatoria para todos los estudiantes. Este examen permite que los alumnos puedan participar de manera segura en las actividades físicas escolares y ayuda a detectar a tiempo las necesidades de salud que requieran atención. Es un requisito necesario para cuidar la salud de niños, niñas y adolescentes.
¿Por qué es obligatorio?
El certificado médico es un requisito indispensable para la práctica de educación física en instituciones educativas, según la Resolución N.° 08/2012 y la Ley N.° 1680/2001 (Código de la Niñez y la Adolescencia). Su objetivo es verificar que cada estudiante se encuentre en condiciones óptimas para realizar actividad física, o bien determinar si requiere adaptaciones específicas.
¿En qué consiste la inspección médica?
La evaluación incluye una entrevista con el estudiante y su familia para conocer antecedentes de salud y hábitos de actividad física.
Además, incluye un examen físico completo, evaluación cardiovascular (frecuencia cardiaca, presión arterial, palpación de pulso y auscultación).
Si el médico lo considera necesario, podrá indicarse estudios complementarios como análisis de laboratorio, electrocardiograma o ecocardiograma.
¿Dónde y cómo se realiza?
La inspección médica se realiza en los servicios dependientes del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, y es totalmente gratuita.
Se realiza al inicio del año escolar, en el marco de la consulta pediátrica o médica general.
El certificado resultante debe presentarse en la institución educativa para habilitar la participación en educación física.
Un acto de prevención y cuidado
Esta evaluación no es solo un trámite, es una herramienta clave para promover un entorno escolar seguro, prevenir riesgos y fomentar la salud integral desde la infancia y adolescencia.
Se insta a las familias a planificar, con tiempo, la inspección médica de sus hijos e hijas, y a acercarse a cualquier servicio de salud pública para realizarla sin costo.











