Miguel Prieto Vallejos, ex intendente destituido por corrupción generalizada en la comuna de CDE, dice que la decisión de juzgarlo por el robo en pandemia, supuestamente le “fortalece políticamente”, pero, sin embargo, se niega rotundamente a someterse a la justicia. Y esto tiene una explicación. Las evidencias sobre el hecho punible son contundentes. Es en relación al caso de la despensa barrial “Tía Chela”, que fue creada para simular una venta de alimentos por 500 mil dólares a la comuna, en plena pandemia por el coronavirus. Mientras paraguayos morían, Prieto y su pandilla estaban “facturando”.
El ex intendente de Ciudad del Este, destituido por corrupto; Miguel Prieto Vallejos y su pandilla en el caso Tía Chela, alegó persecución política, afirma que su proyecto se fortalece y asegura que ya no podrán frenar su candidatura presidencial por la vía judicial.
El Tribunal de Apelación Penal Especializado en Delitos Económicos y Crimen Organizado, Segunda Sala, confirmó la resolución que elevó a juicio la causa a Prieto Vallejos y otras personas acusadas por lesión de confianza y asociación criminal, en la causa conocida como “Tía Chela”, que según la acusación de la fiscalía habría causado a la comuna esteña un perjuicio de 2.130 millones de guaraníes.
Junto al exjefe comunal están acusados Maggi Elizabeth Fariña Almada, Sebastián Martínez Insfran, José Félix Cáceres Galeano, Julián Benítez Gamarra, Francisco Raimundo Arrúa Álvarez, Higinio Raimundo Acuña, Cirle Elizabeth Alcaraz Ramirez, Nelson Alexis Segovia Acevedo y Fermín Avalos Britos, quienes apelaron el A.I. N.° 403 del 25/11/2025 del juez Humberto Otazú, que elevó la causa a juicio.
En declaraciones a un medio regional, Prieto dijo que supuestamente la decisión judicial de someterlo a un juicio lo fortalece políticamente, pero no dice que hace dos años viene chicaneando para evitar ser juzgado, y abiertamente hay ministros de la Corte Suprema de Justicia que protegen al intendente considerado uno de los más corruptos del país.
Prieto, como siempre, dice que se trata de una persecución política, pero no muestra un solo documento que diga que es inocente. Los documentos que existen muestran que él mismo sí robó con su pandilla en plena pandemia y eso es contundente.
La despensa Tía Chela fue creada para simular la venta de alimentos por 500 mil dólares a la comuna. Tras la simulación de la operación, el establecimiento cerró sus puertas.











