El juez Osmar Legal ordenó no innovar sobre un grupo de 7 apartamentos en el complejo de edificios Paraqvaria ubicados en el Paraná Country Club de Hernandarias. El caso involucra a uno de los dueños originales del conocido barrio cerrado, Rafael Casabianca Boettner, al mega lavador de dineros, Darío Messer, y la firma Valores Innovations S.A., subsidiaria de Valores Casa de Bolsa (Grupo Valores) en Paraguay. El fato es de 1,5 millones de dólares.

En el centro Rafael Humberto Casabianca Boettner.
La información difundida en Asunción señala que el juez Osmar Legal ordenó la prohibición de innovar y contratar sobre siete departamentos del edificio Paraqvaria (Torre 2, Hernandarias), a nombre de Valores Innovations S.A., sujetos a una investigación por presunto lavado de dinero.
La medida fue solicitada por el fiscal Francisco Cabrera, al considerar que existe riesgo de transferencia o enajenación de los bienes, lo que podría frustrar un eventual comiso, en el marco de la investigación por lavado de dinero.
Se trata de una medida cautelar real de carácter preventivo, destinada a preservar los inmuebles mientras avanza el proceso penal.
El empresario Rafael Humberto Casabianca Boettner fue imputado por estafa tras descubrirse que vendió las mismas oficinas de la torre Paraqvaria II a dos compradores distintos, generando un perjuicio superior a US$ 1,5 millones.
De acuerdo al pedido fiscal, por la realización de actividades delictivas el imputado ha obtenido beneficios y lo ha sustituido por otros objetos, “sin embargo, los actuales propietarios de las acciones de la sociedad Paraqvaria S.A. han tomado conocimiento de estos hechos y han denunciado y querellado al señor Rafael Casabianca por estafa, en el entendimiento de que los departamentos Oficinas A y B del Piso 10: Oficinas A y B del Piso 8; Oficinas A y B del Piso 6: Oficina A del Piso 5, más 2 unidades de estacionamiento, no eran bienes lícitos y por tanto no se encontraban en posición de ser comercializados y por tanto no les pertenece, por lo que han manifestado su intención de hacer entrega de dichos departamentos a las autoridades”.
EL CASO

Rafael Humberto Casabianca Boettner y Darío Messer.
El empresario Rafael Humberto Casabianca Boettner fue imputado por estafa tras descubrirse que vendió las mismas oficinas de la torre Paraqvaria II a dos compradores distintos, generando un perjuicio superior a US$ 1,5 millones.
En 2015, Casabianca vendió siete oficinas a Matrix Realty S.A., propiedad de Darío Messer, el mega lavador de dinero en la frontera, por US$ 1.274.000, respaldadas con contratos, facturas, boletas de depósito y cheques del BNF.
Testigos como Ilan Grinspun, exadministrador de Messer, y Natalia Ayala de Cáceres, excontadora de Matrix, confirman la operación.
Sin embargo, en 2022, Casabianca volvió a vender las mismas propiedades a Diego Borja Terán y Arsenio Ortiz Jara, asegurando falsamente que estaban libres de gravamen. Los compradores abonaron US$ 680.000 de un total de 800.000, confiando en su palabra.
Casabianca alegó que el contrato de 2015 era “nulo” y firmado bajo amenaza, pero la fiscalía cuenta con documentos que demuestran lo contrario: facturas, cheques y boletas de depósito entregadas por el propio Casabianca en 2020.
El fraude afectó directamente a los nuevos compradores, quienes no solo pagaron por propiedades ya vendidas, sino que invirtieron en mejoras y asumieron deudas.
El caso Casabianca evidencia un fraude premeditado y plantea serias preguntas sobre los controles de propiedad en Paraguay. La investigación continúa mientras se busca resguardar el patrimonio de las víctimas y garantizar justicia.











