La decisión de proseguir con el proceso de sancionar, hasta expulsar, a los afiliados del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), quienes se vendieron al Clan Prieto. La mayoría de los operadores y dirigentes liberales tienen cargo en la comuna. Cobran, pero casi no trabajan. O sea, son planilleros. La plata de sus sueldos es dinero del pueblo que usa Miguel Prieto Vallejos, ex intendente destituido por corrupción, y Dani Pereira Mujica, actual intendente, para comprar el apoyo político.

La decisión de seguir con el proceso comenzó a molestar a Prieto y sus lacayos en la comuna, especialmente Pereira Mujica. Es que sin el apoyo de los liberales pierden fuerza política, y no esperaban la reacción de los liberales.
La mayoría de los dirigentes “azules” aseguran que Prieto y Pereira Mujica los usaron como “condón” para poder conseguir elegir al actual intendente, y cuando ya pagaron, los tiraron.
Poco después de asumir, Pereira Mujica echó a 200 liberales de la comuna, alegando supuestamente falta de presupuesto, de dinero. Pero paralelamente estuvieron contratando a más gente liberal y de su equipo político.
Desde hace casi dos años, toda la estructura municipal viene siendo usada para la campaña proselitista del Clan Prieto o Partido Yo Creo.
Un sector liberal, liderado por el exdiputado Carlos Portillo, solicitó expulsar a los dirigentes y operadores del PLRA, quienes están respaldando la reelección de Dani Pereira Mujica y que no trabajen en favor de la candidatura de María Portillo, precandidata liberal a la intendencia de Ciudad del Este.
Fleitas sostuvo que todos los afiliados deben cumplir el estatuto y acatar los mandatos del Directorio partidario. “Estamos obligados a acatar las reglas. El estatuto rige para todos; si no, todos van a hacer lo que quieren”, afirmó.
Por su parte, el exdiputado Carlos Portillo negó cualquier acercamiento secreto con el senador cartista, Javier Zacarías Irún, y rechazó las acusaciones de que hubiera firmado un pacto para dividir a la oposición de cara a las elecciones municipales del 4 de octubre.
Miguel Prieto Vallejos, exintendente destituido por corrupción, y Pereira Mujica, fueron quienes lanzaron el supuesto pacto, para buscar debilitar a los liberales, quienes se negaron a apoyar al Partido Yo Creo o Clan Prieto.
Portillo, quien fue expulsado de la Cámara de Diputados tras la filtración de audios que revelaban tráfico de influencia en el Poder Judicial en procesos judiciales y coimas, condición que actualmente los azules con pedido de expulsión le refriegan en la cara, señalando que es el menos indicado para impulsar dicho requerimiento.
Los que están con pedido de expulsión son 25 afiliados, entre ellos presidentes de comités, miembros del directorio, ex concejales y el cuestionado exdiputado Manuel Trinidad.
Se encuentran también Julio Alvarenga, miembro del directorio; Julio Landaida, excuestionado funcionario de la Gobernación, con denuncias por corrupción; y Richard López, presidente de comité y posible candidato a concejal por el grupo de Prieto.
El conflicto surge porque los citados habrían “traicionado” el acuerdo oficial del directorio, al cerrar una alianza con el equipo de Miguel Prieto, líder del partido Yo Creo (Clan Prieto), pese a que el PLRA había formalizado previamente un pacto con Cruzada Nacional y otras fuerzas minoritarias en Ciudad del Este.










