Esta mañana se dio el hallazgo de Alexander Espinoza, el niño de 11 años que estaba desaparecido desde el pasado domingo en Pilar, departamento de Ñeembucú. El pequeño, que contaba con trastorno del espectro autista (TEA) nivel 3, fue encontrado en aguas del arroyo Ñeembucú, a 300 metros aguas abajo de un puente cercano al club Deportivo Pilarense.
Según informaciones recabadas por corresponsales locales, cámaras de seguridad de una estación de servicio habían captado imágenes del niño al pasar por la cabecera sur del puente, confirmando su ubicación antes de la tragedia.
Las autoridades indicaron que el menor habría ingresado al arroyo y fue arrastrado por la fuerte correntada, lo que dificultó su localización en los días previos. La noticia ha generado profunda consternación en la comunidad de Pilar, que se había movilizado intensamente en su búsqueda.
Personal de la Policía Nacional y Bomberos Voluntarios realizaron las labores de rescate, mientras se espera la intervención de la fiscalía para las diligencias correspondientes. El cuerpo será enviado a la capital del país para determinar la causa de fallecimiento.











