Primero fue el gobernador del estado de Paraná, Carlos Massa, más conocido como Ratinho Junior, y el intendente de Foz, Joaquim Silva e Luna; después el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, y por último el presidente paraguayo, Santiago Peña, y sus ministros. Cada uno habilitó por su parte el Puente de la Integración. Nada de integración. Lula mintió para justificar el acto separado. Peña lanzó fuertes críticas a Brasil y a Lula. Pero al final, ¿qué pasó? Nadie se traga eso de descoordinación diplomática. Lo que sí pesa y mucho, según los analistas, es el hecho de que Paraguay le sigue bajando el pulgar a China, y cada vez está más cerca de EE.UU. Brasil quiere que todos se vayan con los chinos y se deje de lado la dependencia de Norteamérica.
El presidente Lula ensayó un motivo por la ausencia de Peña en el acto de habilitación del Puente de la Integración. Pero enseguida quedó al desnudo su mentira. Mintió al decir que Peña no estaba allí por problema familiar en Asunción.
El presidente paraguayo, entre tanto, fue más claro y dijo que se quedó con “sabor amargo en la boca” por no haber inaugurado junto con Lula el puente. Dijo que la culpa es de los cancilleres, de la diplomacia, de la burocracia.
Podría ser una equivocación de la cancillería paraguaya, pero no de la brasileña. Así que esto también es una mentira.

Los medios de prensa del Brasil dieron amplio destaque a lo de “sabor amargo”, dejando entrever la mentira de Lula. Y nadie creyó los argumentos de Peña, ni de Lula, por los actos separados por la inauguración de un puente que tiene como nombre “Integración”, aunque oficialmente se llama “Gobernador Jaime Lerner”.
El portal G1 de Brasil pidió un análisis a docentes de universidades, expertos en relaciones bilaterales, y en particular Brasil-Paraguay. Nadie creyó los argumentos esgrimidos por los presidentes para justificar, aunque lo de Peña fue directo, un reclamo a Lula.
Aníbal Orué Pozzo, de la UNILA del Brasil, dijo que hay un “ruido diplomático” detrás de todo esto.
Afirma que Paraguay optó por alinearse a EE. UU. “Marcos Rubio (Secretario de Estado de EE.UU.), explícitamente cita a Paraguay como uno de los mejores aliados de EE.UU. en el mundo. Y esto fortalece a Peña.
El «ruido diplomático» se refiere a la excesiva y a menudo ineficaz comunicación en las relaciones internacionales, que busca distraer, cansar a la opinión pública o anestesiar la responsabilidad, creando una sensación de actividad constante (viajes, cumbres, declaraciones) sin resolver los problemas de fondo, a diferencia del silencio, que es un acto subversivo de análisis y reflexión.
Otro hecho que no pasó desapercibido es que Lula está muy irritado. Él mismo abandonó el acto de inauguración del Puente de la Integración en el lado brasileño. Se enojó porque el micrófono no funcionaba bien.

Lula ofuscado abandona acto de inauguración del Puente de la Integración. El micrófono no funcionó.
Pero la habilitación del Puente de la Integración dejó en claro la puja electoral e ideológica que cada vez es más pronunciada en el Brasil. Las rencillas políticas internas del país vecino afloraron y quedaron bien visibles.
Es bien sabido que el gobernador del estado de Paraná, Carlos Massa, más conocido como Ratinho Junior, es uno de los gobernantes mejor evaluados y con el mayor nivel de aprobación (85%), lo que le pone en la puja por la presidencia del Brasil el año próximo.

El citado podría convertirse en el principal oponente del presidente Lula, quien buscará su quinto mandato. La habilitación del Puente de la Integración quedó en medio de esta puja. El gobernador se adelantó, ya inauguró las obras complementarias (Perimetral Leste) y habilitó el Puente de la Integración. Después de esto, el gobierno de Lula dijo que no es así y que la pasarela sería habilitada por el mandatario y no por el gobernador.









