No hay dudas de que la gestión de César Landy Torres, al frente de la Gobernación de Alto Paraná, es una de las más cuestionadas a nivel de la República. El mismo acumula denuncias de hechos de corrupción y ahora se suma una más. Landy Torres está protegiendo al constructor “borracho” que no entregó en el plazo establecido el edificio del Centro Regional de Mujeres. Había prometido que sería entregado en noviembre del año pasado. Pero mintió.
Landy Torres fue a Asunción en el Ministerio de la Mujer el año pasado anunciando que en noviembre de 2025 habilitarían el Centro Regional de la Mujer para asistir a mujeres víctimas de hechos de violencia.
Después, su esposa, la asistente fiscal Mirna Wolf, fue al despacho de la Primera Dama a decir lo mismo, que el mencionado edificio sería entregado en noviembre.
Ambos mintieron descaradamente.
SIGUE SIN TERMINAR

Landy Torres es uno de los más cuestionados gobernadores a nivel país, de acuerdo a los datos. El caso del edificio del Centro Regional de Mujeres suma a la larga lista de cuestionamientos.
El mismo ya debió denunciar el hecho de incumplimiento del contrato y ejecutar la póliza de fiel cumplimiento, pero no lo hace para proteger por un lado a su constructor “borracho”, Diego Franco Vargas.
El edificio público, que está en el mismo predio de la Gobernación de Alto Paraná y que nunca se termina, se adjudicó a un borracho por G. 2.400 millones. La adjudicación fue para la constructora “2 Hermanos” de Diego Guillermo Franco Vargas, quien en julio de 2025 fue detenido tras protagonizar un percance rutero estando totalmente borracho. No es un caso aislado, dijeron. El contrato 21/2024 fue firmado por el cuestionado gobernador Landy Torres y el constructor borracho Diego Franco Vargas el 29 de octubre de 2024.
El contrato y la Ley de Contrataciones Públicas son bien claros. Hay un plazo para entregar las obras adjudicadas. El plazo legal para que se termine en un 100% el edificio del Centro Regional de Mujeres era 31 de diciembre de 2025. El contrato ya es de 2024.
Esto pasa cuando se adjudica una obra importante a un contratista que es conocido por ser borracho y no cumplir las normas legales.











