El gobernador de Alto Paraná, César Landy Torres, en lugar de demostrar un manejo transparente del programa “Hambre Cero”, se aferra al esquema corrupto y está usando a docentes y padres de familias para proteger el negociado de US$ 100 millones. Landy Torres no responde a la serie, y serias, denuncias de irregularidades, desde el proceso de adjudicación que abiertamente estuvo manipulado, hasta las denuncias de pésima calidad de los alimentos que inclusive los chicos rechazaron, como se ha demostrado fehacientemente.
Es lamentable ver cómo docentes, directores, padres de familias se prestan a los manotazos de corrupto, queriendo salvar en feroz negociado con la comida de los chicos.
Al no poder responder a los cuestionados, que son muchos y serios, en relación al programa “Hambre Cero” en Alto Paraná, Landy Torres está usando a los docentes, incluyendo a directores, y a padres de familias para evitar que la Cámara de Diputados confirme la decisión del Senado de quitarle la administración del programa social de 100 millones de dólares a Landy Torres por corrupción.
Los docentes, incluyendo los directores, y los padres deberían haber aprovechado la ocasión de la reunión con el gobernador y exigirle explicaciones sobre la mala calidad de los alimentos y el incumplimiento de las especificaciones técnicas del Pliego de Bases y Condiciones (PBC) del programa que no se está cumpliendo.
Por ejemplo, la cantidad de comida que se sirve a los chicos no es lo que establece el PBC, es mucho menor; no se cumple la calidad de los platos de comidas; por ejemplo, la carne de pollo es reducida, el arroz que se sirve más parece un engrudo; las ensaladas se hacen con verduras de mala calidad, las frutas son excesivamente caras y de mala calidad. Son solo algunos ítems de irregularidades, que es parte del esquema de corrupción, y es por esto que se le está quitando la administración del mencionado programa social a Landy Torres.
A los docentes y padres, quienes están siendo utilizados por el gobernador, se sumaron los intendentes encabezados por Edgar Torres, cuya gestión es muy cuestionada en Santa Rita, y es hermano del gobernador.
Los concejales rastreros, incluyendo los del Clan Prieto, también le dieron su apoyo al gobernador ante las denuncias de corrupción.
Nadie exige aclarar las denuncias antes de dar su apoyo. Se olvidan de que son los niños, los escolares, quienes están siendo afectados.
Literalmente, están sacando comida de la boca de los niños para meter plata en sus bolsillos.

Sobre la reunión del cuestionado gobernador con docentes y padres, esto se informó:
Directores defienden descentralización y advierten sobre riesgo del Programa Hambre Cero
Representantes de gremios de directores y docentes del Alto Paraná defendieron la descentralización, resaltaron la buena administración del Programa Hambre Cero y advirtieron sobre el riesgo de volver a centralizar un programa tan sensible que afecta a la calidad de la educación de los niños.
Por su lado, el gobernador del Alto Paraná, Ing. César “Landy” Torres, garantizó a los padres, niños, directores y docentes que la provisión de los alimentos en las escuelas no tendrá ningún retroceso. Reiteró que la administración del Programa Hambre Cero en Alto Paraná está abierta a los organismos de control y auditoría para confirmar que el programa se desarrolla con total eficiencia en la región.
Entre los argumentos de los directores en la defensa de la descentralización está la inmediatez de las soluciones cuando surgen inconvenientes, lo que se dificultaría con la burocracia de los organismos centralizados, en el caso de que el programa cambie de administración.
A propósito, el gobernador Torres resaltó la opinión de los directores “porque son los responsables del monitoreo permanente del suministro de los insumos, así como de la calidad de los alimentos que se sirven a los niños; por lo tanto, tienen suficiente autoridad para evaluar la eficiencia de la ejecución del programa en el departamento.











