A casi diez años de la promulgación de la Ley de Protección Integral a las Mujeres contra toda forma de violencia, el impacto del feminicidio en Paraguay continúa revelando cifras alarmantes. Entre 2017 y 2025, un total de 563 hijos quedaron huérfanos como consecuencia directa de estos crímenes, según datos del Observatorio del Ministerio Público.
Del total, 374 eran niños, niñas y adolescentes al momento del asesinato de sus madres, lo que representa el 66 % de las víctimas indirectas. El resto corresponde a hijos mayores de edad, algunos de ellos con discapacidad, quienes también requieren medidas de protección y acompañamiento institucional.
En el mismo período, 354 mujeres fueron víctimas de feminicidio en el país. La franja etaria más afectada fue la de 30 a 59 años, seguida por mujeres jóvenes de entre 18 y 29 años. Los hechos fueron cometidos mayoritariamente por parejas convivientes y exparejas, motivados en muchos casos por celos, rupturas recientes o la negativa a aceptar el fin de la relación.
Los registros indican que las armas blancas y las armas de fuego fueron los medios más utilizados, aunque también se documentaron casos con otros mecanismos de agresión. Los días con mayor número de hechos fueron los domingos, y los meses con mayor registro se concentraron entre enero y agosto. Los departamentos Central y Alto Paraná encabezan la lista de zonas con mayor cantidad de casos.
Ante esta realidad, el marco legal vigente establece medidas de protección para las víctimas colaterales. La legislación prevé pensiones, procesos de guarda y custodia, y un programa de atención integral a cargo del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia, que articula acciones en áreas como salud, educación y asistencia social.
El Ministerio Público informó que, a lo largo de estos años, impulsó causas penales contra los responsables de feminicidio, logrando en la mayoría de los casos condenas elevadas. Mientras tanto, las cifras reflejan que la violencia contra las mujeres no solo cobra vidas, sino que deja una huella profunda en cientos de niños y familias que continúan buscando justicia y protección.











