El nuevo jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Ahmad Vahidi, tiene histórico de fuerza bruta dentro y fuera de Irán. En el escándalo del avión iraniano que bajó en el aeropuerto internacional Guaraní para buscar cigarrillos, había un Vahidi, pero nunca se aclaró quién era. Pero todo indica que fue Ahmad Vahidi, quien también coordinó el atentado contra la AMIA, en Buenos Aires, Argentina. Para este ataque, Vahidi tuvo apoyo en Ciudad del Este. Sin duda, este terrorista tiene conexiones con la capital del Alto Paraná.
Ahmad Vahidi reemplaza a Mohammad Pakpour, quien fue muerto en los ataques de EE.UU. e Israel. Vahidi es quien estuvo comandando la brutal represión contra el pueblo iraní que exigía cambios en el Gobierno del país.
Vahidi es conocido por su brutalidad y todo indica que ya estuvo paseándose por Ciudad del Este, primero antes del atentado con la AMIA, en Argentina. Y luego vino en avión iraniano, con bandera venezolana. Cuando también se estuvo paseando por Ciudad del Este, hasta que la aeronave fue retenida en Argentina y después enviada a EE. UU.
En 2025, el régimen de Irán designó al general Ahmad Vahidi como subcomandante del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas del país. Mediante un decreto emitido este jueves, el ayatolá Ali Khamenei lo oficializó en su nuevo rol.
Hoy es el nuevo comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, de acuerdo a las informaciones.
Veterano del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán, Vahidi ocupó cargos clave como ministro de Defensa y de Interior, además de presidir la Comisión de Política y Seguridad del Consejo de Discernimiento del Sistema.
Su reciente nombramiento generará repercusiones por su historial y la gravedad de las acusaciones que enfrenta, entre ellas, su participación en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires en 1994.
Su trayectoria en el mapa del poder iraní resulta ilustrativa. El cargo que ocupó al frente de las Fuerzas Quds —la unidad de élite responsable de operaciones en el extranjero— fue heredado posteriormente por el general Qassem Souleimani, quien murió en 2019 tras un ataque aéreo de Estados Unidos en Bagdad.
Vahidi pertenece además a un reducido círculo de asesores con acceso directo al líder supremo y compone el Consejo Superior, un organismo que define las principales estrategias del régimen, entre ellas las decisiones sobre el acuerdo nuclear.
Desde noviembre de 2007, Vahidi integra la base de datos de Interpol por una alerta roja activa que lo acusa de “homicidio calificado, doblemente agravado (por odio racial o religioso y por ser un medio idóneo para causar un peligro común) en perjuicio de 85 víctimas fatales, en concurso ideal con lesiones leves y graves calificadas, reiteradas y daños múltiples agravados por odio racial o religioso”. Estas acusaciones surgen especialmente por su presunta participación intelectual en el atentado a la AMIA en Buenos Aires, que dejó un saldo de 85 muertos en 1994.
El fiscal Alberto Nisman lo había identificado como uno de los principales responsables de la planificación del ataque. De acuerdo a la investigación judicial, Vahidi, por entonces comandante de la Fuerza Quds, participó en la reunión en la que se resolvió concretar el atentado y delegar la ejecución en Hezbollah del Líbano.
Sobre Vahidi recae la acusación de ser uno de los autores ideológicos del ataque, uno de los crímenes más graves de la historia argentina.
En noviembre de 2006, el entonces juez federal Rodolfo Canicoba Corral ordenó la captura internacional de quienes consideraba responsables intelectuales del caso, incluyendo a Vahidi. También figuran en la lista roja de Interpol Moshen Rezai, exjefe de la Guardia Revolucionaria; Ali Fallahijan, exministro de Inteligencia; Moshen Rabbani, exagregado cultural en Argentina; Ahmad Asghari, exsecretario de la embajada iraní en Argentina; y, desde 2009, Samuel Salman El Reda, quien estuvo en el colegio libanés de Ciudad del Este.











