Mientras el obispo de Ciudad del Este, Monseñor Pedro Collar, realizaba un oficio religioso frente al principal templo católico de la región, que ardió en llamas, los bomberos confirmaban que el 80% de la Iglesia Catedral se quemó, y lo que sobró debe ser demolido, por seguridad. La imagen de la cruz principal en llamas chocó a los feligreses, y para muchos es un “mensaje dividido”. Y no faltaron los aprovechadores, quienes fueron a figurear buscando réditos políticos. Lamentable.
En las redes sociales los católicos dejaron claro el mensaje. La Iglesia Catedral va a recuperarse. Pero muchos dicen que es un llamado: la cruz principal de la catedral envuelta en llamas y humo, ante la impotencia de los bomberos, quienes pusieron todo su esfuerzo, pero no pudieron evitar que casi todo el templo quedara destruido y ahora solo quede por echarlo y volver a comenzar todo de nuevo.
Radio Concierto informó que el presidente del Cuerpo de Bomberos de Ciudad del Este, en un momento de descanso al final de la tarde de este lunes en la explanada de la Iglesia Catedral, y dando detalles del trabajo que realizaron para apagar el fuego.
El incendio comenzó aproximadamente a las 14:00 horas, y la situación fue estabilizada más o menos a las 19:00 horas, después de que gran parte de la estructura interna hubiera sido consumida por el fuego. El capitán Andrés Fernández confirmó que sí, se puede decir que el fuego comenzó a consecuencia de un cortocircuito.

Preguntado por qué porcentaje de la estructura de la Iglesia Catedral fue consumida por las llamas, dijo que esas pérdidas llegan al 80%, y que la parte del templo donde se celebra misa y acuden los feligreses se debe derrumbar totalmente lo que quedó.
“Corresponde derrumbar; es cierto que debe haber un dictamen científico de un ingeniero, examen de patología se llama lo que se debe hacer, pero según mi experiencia como bombero, por seguridad, la parte interna donde están los bancos debe ser derrumbada totalmente y volver a construir”, afirmó. Fernández admitió además que las paredes de la catedral no fueron dañadas, ya que son de piedra y concreto, pero el resto de la estructura debe ser totalmente reconstruido.
EL MENSAJE AL PUEBLO CATÓLICO

Hermanos, hoy (por el lunes 9) nuestro corazón siente un profundo dolor al ver nuestra casa, la Catedral San Blas, herida por el fuego. Son momentos difíciles, pero es ahora cuando debemos recordar las palabras de Jesús: «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo».
El fuego puede dañar nuestras paredes físicas, pero les aseguramos que NUNCA podrá apagar la llama ardiente de nuestra fe.
Nuestra Catedral está sufriendo, sí, pero la Iglesia Viva —que eres tú, que somos todos nosotros— sigue más fuerte que nunca. Les pedimos mantener la calma y unirse en una cadena de oración incesante.
Que San Blas, nuestro glorioso protector, interceda por nosotros en este momento tan necesario. ¡No tengan dudas, pronto daremos los pasos para levantarnos juntos!











