La carga hallada en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi estaba oculta en una caja de cartón que contenía un termo forrado y dos cuadros acrílicos, procedente de la ciudad de Limpio y con destino final a Cannington, Australia.
Fueron los controles preventivos y de fiscalización de encomiendas aéreas, efectuados por agentes especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas, pertenecientes al Departamento de Control Aeroportuario, con apoyo de canes detectores de drogas, en coordinación con personal de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios.
La encomienda fue trasladada al Palacio de Justicia de Asunción, donde se procedió a su apertura en sede judicial, con intervención del agente fiscal Abg. César Sosa, de la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico y Crimen Organizado de Asunción, y del Juzgado Penal Especializado en Crimen Organizado, a cargo del Abg. Osmar Legal.
Durante la inspección, se logró extraer un total de 802 gramos de cocaína, mezclada y tratada químicamente para adquirir un color negro, una modalidad utilizada para evadir los controles tradicionales de detección. El resultado de las pruebas de campo dio positivo en cocaína.
Este tipo de detecciones pone en evidencia la evolución constante de las modalidades empleadas por las organizaciones criminales, así como la importancia de los controles especializados en terminales aéreas, reforzando el compromiso institucional en la lucha contra el narcotráfico y el uso del país como ruta de tránsito hacia destinos internacionales.











