Montaron un show político para clausurar un edificio por “irregularidades administrativas”, eso dice la comuna, y que esto atenta contra la seguridad ciudadana. No es joda, ni lo estamos inventando. Pero en realidad la medida sería por el no pago de la “cuota de protección” de un negocio señalado de estafar a turistas que está en el edificio clausurado. Los concejales rastreros, Sebastián Martínez y Valeria Romero, quien no se sabe si sigue siendo la pareja del exintendente Miguel Prieto Vallejos, destituido por corrupto, llevaron al grupo parapolicial de la comuna para hacer proselitismo y armar un show. Usaron a trabajadores, quienes en todo momento hablaron de legalidad, y se olvidan de que ellos no pagan impuestos municipales ni nacionales y usurpan los espacios de dominio público.
Sin duda, el modo de gobernar de Yo Creo cada vez más tiene el de los socialistas dictadores, ya que dicen que están al lado del pueblo, pero en realidad lo que hacen es cometer abuso contra el propio pueblo, de paso concretar sus negociados.
Un edificio fue clausurado por “irregularidades administrativas”, según la comuna, que no menciona qué es la irregularidad administrativa. Cobraban por limpieza y no lo realizaban; no están pagando el seguro social. Y para completar, dicen que se abrió un sumario administrativo.
No, no es joda, está en el informe divulgado por la propia comuna sobre el procedimiento.

Los rastreros haciendo un show político.
Pero la gran incógnita es qué tipo de “irregularidades administrativas” cometieron para que la comuna clausure el edificio y dé chapa a abrir un proceso administrativo.
Eso es lo que se informó.
Pero todo indica que todo esto fue para tapar lo que sería una represalia contra una firma comercial que es señalada como parte de un esquema de estafa a turistas, y que no pagó la “cuota de protección”.
Dicho en otras palabras, no pago la coima para que no le molesten, para que le dejen seguir estafando a los turistas.

Grupo parapolicial
¿Y quiénes están detrás de este esquema al estilo de la mafia china e italiana?
Aparecieron los concejales rastreros Valeria Romero y Sebastián Martínez, este último con dos imputaciones por robo en pandemia. Romero funge de presidenta de la comisión de Hacienda y Presupuesto, pero nada sabe sobre la situación financiera y económica de la comuna.
Ambos fueron a armar un show político y llevaron al grupo parapolicial que tiene la comuna y que fue creado por Prieto a instancia de su “asesor” Dani Pereira Mujica, hoy intendente.
No pudieron clausurar el negocio que no estaba realizando el aporte, porque no tenían ninguna denuncia y tenía todos los documentos municipales.
Entonces clausuraron el edificio.
Los concejales rastreros movilizaron bajo presión a los trabajadores informales, quienes se fueron a quejarse por ilegalidades y se olvidan de que ellos no pagan impuestos municipales, no pagan tributos, venden productos truchos y usurpan espacios de dominio público.
Este es el modo de gobernar del Clan Prieto o Partido Yo Creo, donde solo les interesan sus intereses y los de su equipo; que el resto se joda, pero ellos se presentan como los impolutos y mienten.

Vendedores informales exigiendo legalidad.
Sobre el procedimiento, lean lo que dice el escueto informe de la comuna:
El Juzgado de Faltas Municipales dispuso la suspensión inmediata de actividades en un edificio del microcentro, ubicado sobre la avda. Camilo Recalde.
Dicha medida fue adoptada tras constatarse presuntas irregularidades administrativas, disponiéndose además la instrucción de sumario administrativo.
La intervención se llevó a cabo en el marco de controles y fiscalizaciones municipales, atendiendo reiterados reclamos de vecinos y trabajadores del sector, con el objetivo de resguardar la seguridad de la ciudadanía y de los turistas en el microcentro.












