Los concejales rastreros, Sebastián Martínez, con dos imputaciones por robo en pandemia; y la ex intendente titere, María Portillo, son cuestionados duramente por pobladores del barrio María Auxiliadora, km 7,5, lado Acaray de Ciudad del Este. Tildan a los dos mencionados de ser mentirosos y todo por el conflicto por una plaza. Durante la campaña prometieron de todo para conseguir votos. Ahora se olvidaron de todo.
Vecinos del barrio María Auxiliadora, km 7,5, cañonean a los concejales rastreros por lo mentiroso que son. Estos cuestionamientos lo hacen en las redes sociales, Facebook y en grupos
El concejal Sebastián Martínez recibe duras críticas por parte de los moradores del barrio María Auxiliadora de km 7, 5 Acaray.
Circulan videos en grupos de WhatsApp donde mentía descaradamente a los pobladores en una reunión en la plaza.

El concejal Sebastián Martínez junto a su colega la concejal María Portillo, habían cedido una gran parte del terreno de la plaza María Auxiliadora de km 7, 5 Acaray, 12×30 para ser exacto, sin una asamblea general en la plaza con los vecinos de la zona, este hecho no le había caído nada bien a los moradores de la zona.
La forma que actuaron estos concejales municipales es de una manera vergonzosa, que actúan sin respeto a una comunidad general y además vecinos señalan directamente a Sebastián Martínez (Yo creo) como el culpable directo de un conflicto sin precedentes en el barrio.
Además, también circulan videos en grupos de WhatsApp, donde en una reunión con los vecinos para una supuesta solución por parte del concejal mintiendo descaradamente a la gente donde, había prometido que iba a solucionar lo más rápido posible el conflicto y que iba a Revocar la Resolución Municipal por el error que cometieron y así para finalizar un conflicto que estaba escalando en ese momento.
El concejal tenía en sus manos el poder para evitar una guerra entre vecinos y no lo hizo por sus caprichos, hasta ahora las promesas incumplidas por el, sé lo llevó el viento y así convirtiéndose en un concejal mentiroso de la zona, perdiendo credibilidad y confianza de la gente, hasta ahora el concejal evita a lo moradores de la zona para no ser escrachado.
Por culpa del concejal Sebastián Martínez y María Portillo, por su egoísmo y soberbia que siguen sin solucionar el problema, no quieren admitir el error garrafal que habían cometido y prefieren hacer vista gorda, los concejales municipales tienen que recapacitar admitir sus errores y saber escuchar al pueblo que reclama justicia para que una parte de la plaza no sé pierda, un espacio recreativo de los niños, jóvenes y adultos y que ese 12×30 ( Un lote ) jamás puede ser privatizado de ninguna manera.










