El Brasil decidió postergar, por ahora, la implementación de normas internacionales sobre el transporte de carga en la frontera con el Paraguay. Esto es lo que dijeron los responsables de la Receita Federal, a radio Cultura de Foz, tras una reunión con comerciantes, exportadores, y transportistas del otro lado de la frontera. El Gobierno brasileño tenía todo listo para comenzar a implementar las reglas internacionales sobre transporte de carga por el Puente de la Amistad, desde el 16 de marzo de 2026, y que dejaría de lado a los pequeños y medianos transportistas de Paraguay.
La regulación o prohibición del transporte de pequeñas cargas en la frontera, prevista para entrar en vigor el 16 de marzo, se pospuso tras una reunión entre representantes del sector productivo y la Receita Federal. La información fue confirmada por Mario Camargo, de la Asociación Comercial y Empresarial de Foz de Yguazú (ACIFI), quien participó en la reunión organizada por el diputado federal Nelsi Coguetto Maria, más conocido como Deputado Vermelho el martes 24.
Según él, se decidió que la medida no se aplicará en este momento y que el tema seguirá siendo objeto de nuevas rondas de debate.
Camargo afirmó que la Agencia Tributaria se mostró dispuesta a encontrar una solución que no imposibilite las exportaciones de menor envergadura, que afectan directamente a las empresas exportadoras de Foz.
Destacó que la actividad continuará, pero con la necesidad de una regulación más clara y segura, especialmente en el ámbito del transporte, con la identificación de los conductores y la exigencia de un seguro de responsabilidad civil. También se garantizó la participación de las entidades representativas de la sociedad organizada en las próximas discusiones, ampliando el debate sobre el tema.

El delegado de la Receita Federal o Agencia Tributaria Federal en Foz, César Vianna, explicó que no hay irregularidades en la parte aduanera. Según él, todas las exportaciones se registran en los sistemas oficiales del organismo y se inspeccionan periódicamente. El impasse, según detalló, está relacionado con la emisión de documentos de transporte, como el conocimiento de embarque y el manifiesto, que no están siendo emitidos por los camiones de pequeño porte, es decir, los vehículos de hasta 3,5 toneladas.
El plazo para la adaptación se estableció el año pasado y se está discutiendo con la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) y las autoridades paraguayas, habiéndose solicitado una prórroga que se analizará en Brasilia.
El asesor de comunicación de la Receita Federal, Neri Parcianello, reforzó que, desde el punto de vista aduanero, no hay ilegalidad, ya que todas las operaciones se registran en el Siscomex. Señaló que el debate sobre las condiciones de tránsito y seguridad de los vehículos es competencia de la ANTT, no de la Hacienda. Parcianello también consideró que cualquier cambio debe tener en cuenta el impacto social y económico de la actividad en la frontera, recordando que el comercio con Paraguay impulsa la economía local y contribuye al mantenimiento del empleo en Brasil.
El año pasado, cuando la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) anunció que establecería nuevas normas a partir de marzo de 2026, los camioneros paraguayos cerraron la aduana de Paraguay durante más de 24 horas en protesta contra la medida. La manifestación provocó largas colas en el Puente de la Amistad.
La regulación más estricta de este tipo de transporte es una reivindicación del Sindicato de Transportistas por Carretera (Sindifoz), que argumenta que existe un desequilibrio competitivo. Según la entidad, los camiones de mayor tamaño deben cumplir con todos los trámites aduaneros, mientras que los vehículos más pequeños tendrían un paso más fácil, incluso transportando mercancías que, en teoría, no encajarían en el concepto de cargas de menor valor. Radio Cultura de Foz se puso en contacto con el sindicato, que informó que no se pronunciará por el momento.
Con información de Radio Cultura de Foz










