La Policía Federal y las policías de los estados de Paraná y Mato Grosso do Sul afirman que el “adelgazante milagroso” tirzepatida está usando la misma ruta de los traficantes de cocaína y marihuana en la frontera entre Paraguay y Brasil. En la zona de Mato Grosso do Sul, las marcas más llevadas son Lipoless de Laboratorios Éticos y T.G. de Indufar. Mientras en el estado de Paraná, son las T. G. de Indufar. Estos son datos de los organismos de seguridad del país vecino y de los fiscales sanitarios.
El negocio de la tirzepatida crece en forma asustadora en la frontera. En Brasil está totalmente prohibido el de la marca T.G. de Indufar y Synedica. Mientras Lipoless de Etico aún puede ser comprado, debe ser importado legalmente y debe seguir todas las normas sanitarias del país vecino.
La semana pasada robaron a una empresa transportadora y se llevaron una gran cantidad de tirzepatida T.G. de Indufar; dejaron otra gran cantidad. Fuentes policiales indicaron que toda esa cantidad del “adelgazante milagroso” tenía como destino Brasil y pasaría de contrabando por puertos clandestinos, la misma ruta de las drogas y armas.
Medios de prensa de Brasil no confirman plenamente con base en informaciones de los organismos de seguridad del país vecino.
Con una ubicación geográfica estratégica y vecina de Paraguay, los estados de Mato Grosso do Sul y Paraná se han convertido en las principales rutas de entrada ilegal de la tirzepatida o “caneta emagresedora”, como le llaman en el Brasil.
Según los expertos consultados por g1, los delincuentes comenzaron a contrabandear estos medicamentos utilizando las rutas históricamente explotadas por el tráfico de cocaína y marihuana.
Desde 2025, las fuerzas de seguridad de Brasil registran un aumento en las incautaciones. Solo el año pasado, se incautaron más de 3.000 cajas —alrededor de 12.000 dosis— de tirzepatida, según la Secretaría de Estado de Justicia y Seguridad Pública del estado de Mato Grosso do Sul.
Hasta la primera quincena de enero de este año, se incautaron 1.400 cajas, lo que equivale a casi 6.000 dosis. Según la secretaría, la mayoría de los productos provienen de Paraguay.
El elevado número de incautaciones y los informes de las fuerzas de seguridad indican que el contrabando ha adoptado la misma logística que el tráfico internacional de drogas. Además de generar beneficios para los delincuentes, esta práctica supone un riesgo para la salud pública, ya que los productos entran en Brasil sin control sanitario.










