CASCAVEL, Estado de Paraná, Brasil. En la madrugada del pasado sábado, una operación conjunta de la Policía Rodoviaria Federal (PRF) y la Policía Federal (PF) resultó en la incautación de más de 277 kilogramos de cocaína en la BR-277, en la región oeste del estado.
El procedimiento se inició tras el intercambio de información entre las fuerzas de seguridad, que alertó sobre un vehículo sospechoso de transportar drogas por la zona. A partir de estos datos, los agentes de la PRF intensificaron la vigilancia en la carretera y se acercaron al automóvil cerca de la Unidad Operativa de Cascavel.
Durante la inspección del vehículo, los oficiales detectaron un compartimento oculto en la caja, integrado a un sistema de sonido. Dentro del doble fondo, hallaron aproximadamente 265 tabletas de una sustancia que resultó ser cocaína, con un peso total de 277,1 kg.
Además de la droga, la policía incautó dos teléfonos celulares y dinero en efectivo, tanto en moneda nacional como extranjera. Los ocupantes del vehículo fueron detenidos y trasladados a la sede de la Policía Federal junto con el automóvil y todo el material incautado para el procesamiento correspondiente.
El hecho, según las autoridades, constituye delitos de tráfico de drogas y asociación para el narcotráfico, y representa uno de los mayores decomisos de este tipo registrados recientemente en la región.
Las fuerzas policiales destacaron la importancia de la cooperación entre la PRF y la PF para interceptar el transporte de sustancias ilícitas y garantizar la seguridad en las rutas federales. La operación también incluyó la revisión de registros de vehículos y el monitoreo de información de inteligencia para identificar posibles rutas de narcotráfico.
Según los informes oficiales, los detenidos permanecerán bajo custodia mientras se realizan las investigaciones, y las autoridades continúan con las diligencias para determinar si existen otros involucrados en la cadena de distribución de la droga.
La incautación reafirma la estrategia de las fuerzas de seguridad de intensificar la vigilancia en corredores estratégicos de transporte y de actuar rápidamente ante alertas de tráfico de drogas. Este tipo de operativos se ha vuelto clave para combatir el crimen organizado en el estado de Paraná.











