Los cuatro agentes policiales detenidos por presunta extorsión de USD 10.000 a tres personas, dos de ellas brasileñas, fueron imputados por la fiscal Vivian Coronel, por tres hechos punibles. Ayer se intervino la sede policial donde se levantaron varias evidencias que refuerzan la denuncia contra los uniformados.
De acuerdo con la fiscala, los uniformados fueron imputados por extorsión, cohecho pasivo agravado y privación ilegítima de libertad, y el Ministerio Público solicitó la prisión preventiva como medida cautelar, atendiendo a la gravedad de los delitos atribuidos.
Coronel indicó que, en el marco de la investigación, ayer se realizó una verificación en la comisaría donde supuestamente las víctimas habrían sido privadas de su libertad. En el lugar, los intervinientes hallaron documentos que refuerzan la hipótesis fiscal, especialmente el libro de novedades, en el que no figura ningún registro del procedimiento llevado a cabo por los agentes imputados.
Asimismo, la fiscal confirmó que durante la inspección del vehículo utilizado en el operativo se encontró una bolsa con una sustancia blanquecina, la cual, según los elementos preliminares recolectados, habría sido colocada por los propios policías, como parte del esquema investigado.
La fiscala remarcó que estos elementos fortalecen el relato de las víctimas y forman parte de un conjunto de pruebas que serán analizadas para sustentar la acusación en el proceso penal.











